De casta le viene al galgo
Hay hijos que sólo heredan del ADN de sus padres el color de los ojos, la alopecia o los pies planos, pero hay otros que van más allá y, además de todas esas cosas, consiguen atraer también su talento.
Es el caso de la familia Bardem. El más conocido de ellos es Javier Bardem, cuyas dotes interpretativas tienen un claro referente: su madre, Pilar Bardem. Sin embargo, no es el único. Sus abuelos son los actores Rafael Bardem y Matilde Muñoz Sanpedro y, además, es sobrino del director de cine Juan Antonio Bardem. Pero el talento para la interpretación ha tocado a todos lo hijos de Pilar Bardem por igual, ya que sus otros dos retoños, Mónica y Carlos Bardem, también se dedican a la actuación.
Otra saga familiar entregada a la interpretación son los Guillén Cuervo. De la unión de los actores Fernando Guillén y Gemma Cuervo nacieron Cayetana Guillén Cuervo, que además de licenciada en Ciencias de la Información y presentadora de televisión también se dedica a la actuación, y Fernando Guillén Cuervo, que está inmerso de pleno en el mundo del cine desde las facetas de actor, director y guionista.
Aunque ya está retirada de la escena pública, Pepa Flores, más conocida como Marisol, también consiguió contagiarle el gusanillo del cine a su hija, María Esteve, que es en la actualidad una de las actrices cómicas más importantes del panorama nacional con papeles muy destacados en películas como El otro lado de la cama, Días de fútbol y Los 2 lados de la cama.
Y si hablamos de comedia, es irremediable citar a los Alterio. Hector Alterio le traspasó sus habilidades interpretativas a sus dos hijos, Ernesto Alterio y Malena Alterio, especialmente conocida por su actuación en la serie de televisión Aquí no hay quien viva.

