Alejandro González Padilla debuta en la dirección cinematográfica con I love Miami, una coproducción mexicana y española en la que se muestra a un desmitificado Fidel Castro que, tras sufrir un atentado, consigue sobrevivir a un naufragio y llega en balsa a las costas de Miami.

      El dictador cubano, interpretado por Juan Luis Galiardo, parcialmente desfigurado por la explosión que intentó acabar con su vida, se encuentra camuflado en el exilio, donde planea su regreso a la isla para recuperar el poder.

        Durante su estancia en Miami, Castro se refugia en un restaurante cubano, El Mojito, lugar en el que descubre la otra Cuba y que despierta el lado más humano del dictador comunista.

          La película cuenta con la participación especial de Alina Fernández Revuelta, la hija rebelde de Fidel Castro, que hace de sí misma en el filme.

                Rosa Guilló