Un hueco en la historia del cine español. Alfredo Landase retira. La X edición del Festival de Málaga ha sido el escenario escogido por el actor para anunciar su "hasta luego, Lucas". Pero como lo cortés no quita lo valiente, anuncia que seguirá yendo al cine "como mínimo tres veces por semana".

    No le da pena. Su trayectoria le avala. Ya está bien de trabajar, es hora de disfrutar. Los videos sobre su carrera y retirada se suceden estos días. Se va "feliz, contento, sin resentimientos ni amargura", a "ser un señor que no hace nada y que tiene a las estrellas por techo".

      De faz impávida, sonrisa patente y físico inconfundible debutó en el séptimo arte de la mano de José María Forqué en 'Atraco a las tres', en 1962.
      Con su adiós, sin embargo, no muere uno de los géneros más controvertidos de los últimos tiempos: el landismo.

        Alfredo Landa se siente orgulloso de su estilo. Orgulloso y satisfecho de haber sido actor y cómico. Adiós a un clásico, adiós a un símbolo del destape cinematográfico español, adiós a alguien que nos hizo reír con películas que, aún hoy, no dejan indiferente a nadie.

        Pedro Torregrosa