Emocionan, inquietan, enamoran, aterrorizan, relajan... Sin ellas las películas no serían lo mismo. Acompañan a las escenas de amor, de violencia, de suspense y a las de sexo también. Son las bandas sonoras. Melodías que una vez las escuchas no puedes dejar de tararear. Bienvenidos al mundo de las BSO.
A nivel internacional, Ennio Morricone es el compositor más importante de todos los tiempos. Pero aquí en España también tenemos grandes de la música que han puesto su arte al servicio de una película. Tres de ellos son Alberto Iglesias, el murciano Roque Baños y Javier Navarrete. Éste último ha sido el encargado de poner música a la oscarizada El Laberinto del fauno. Por su parte, Alberto Iglesias ha trabajado con Almodóvar en tres de sus obras maestras: Hable con ella, La mala educación y Volver. Roque Baños tiene a sus espaldas proyectos tan importantes como Alatriste, Torrente o El otro lado de la cama.
Un caso especial es el de Alejandro Amenábar. Este reconocido director también compone las bandas sonoras para sus películas. Mar adentro y Los otros son las más conocidas. A pesar de que no es músico profesional, sus composiciones están a la altura de las circunstancias. Una película de suspense como Los otros sin una buena banda sonora no consigue mantener en vilo al espectador. No es el caso.
El género musical también tiene su sitio en nuestro cine español. El otro lado de la cama y Los 2 lados de la cama son las más conocidas. Son una prueba patente de la importancia de la música en las películas. En esta ocasión, al igual que pasa con Volver, tienen un valor añadido. Los propios actores y actrices son los que interpretan las canciones. Todo un deleite para los sentidos. Continuará...


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados